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Todas las parcelas de mi vida tienen algo tuyo. Eso en verdad no es nada extraordinario, vos lo sabés tan objetivamente como yo. Sin embargo hay algo que quisiera aclararte... Cuando digo todas las parcelas, no me refiero solo a ésto de ahora, a ésto de esperarte y aleluya encontrarte, y carajo perderte, y volverte a encontrar, y ojala nada más. No me refiero a que de pronto digas 'Voy a llorar', y yo con un discreto nudo en la garganta, 'Bueno llora'. Y que un lindo aguacero invisible nos ampare, y quizás por eso salga enseguida el sol. Ni me refiero sólo a que día tras día, aumente el stock de nuestras pequeñas y decisivas complicidades, o que yo pueda creerme que puedo convertir mis reveses en victorias, o me hagas el tierno regalo de tu más reciente desesperación.
Porque gracias a vos he descubierto, (dirás que ya era hora y con razón), que el amor es una bahía linda y generosa, que se ilumina y se oscurece, según venga la vida; una bahía donde los barcos llegan y se van, llegan con pájaros y augurios, y se van con sirenas y nubarrones. Una bahía linda y generosa, donde los barcos llegan y se van. Pero vos, por favor, no te vayas.
Porque gracias a vos he descubierto, (dirás que ya era hora y con razón), que el amor es una bahía linda y generosa, que se ilumina y se oscurece, según venga la vida; una bahía donde los barcos llegan y se van, llegan con pájaros y augurios, y se van con sirenas y nubarrones. Una bahía linda y generosa, donde los barcos llegan y se van. Pero vos, por favor, no te vayas.



